Los médicos no pueden diagnosticar un trastorno alimentario con una sola prueba o evaluación. Los trastornos alimentarios se diagnostican basándose en una combinación de hábitos observados, análisis y síntomas. La American Psychiatric Association (APA) [Asociación Estadounidense de Psiquiatría, APA] ha establecido criterios para ayudar a los médicos a diagnosticar los trastornos alimentarios. Estos criterios ayudan a los médicos a analizar indicios, síntomas y comportamientos relacionados con trastornos alimentarios específicos.
Para determinar si usted cumple con los criterios de la APA, su médico probablemente le hará una serie de análisis y preparará un perfil completo de su salud. Esto podría incluir preguntar a sus amigos y familiares acerca de cualquier comportamiento inusual que hayan notado en usted. Esta información podría ayudar al médico en la elaboración de su diagnóstico.
¿Qué análisis pueden utilizarse para diagnosticar un trastorno alimentario?
El médico podría recurrir a diversos análisis para diagnosticar un trastorno alimentario. Entre ellos se incluye:
Examen físico - El médico le hará un examen físico completo, de la cabeza a los pies. Le medirá la estatura, peso e índice de masa corporal (es un indicador de la cantidad de tejido adiposo). Signos vitales - También le tomarán el pulso, la presión arterial y la temperatura.
Otros síntomas físicos de un trastorno alimentario que sean fácilmente observables. Esto incluye piel seca, callos o úlceras en las manos, garganta inflamada y deterioro dental.
Historial de salud mental - Su médico le pedirá que conteste un cuestionario. Mediante las preguntas se evaluará su relación con los alimentos, cuán a menudo come, qué come y qué opina de su propio cuerpo. La finalidad de estas preguntas es identificar si existe un patrón de comportamiento no saludable que pudiera contribuir al trastorno alimentario. Su médico podría pedirle a amigos y familiares suyos que respondan un cuestionario similar para comprender qué es lo que ellos han observado.
Además de los análisis usados específicamente para diagnosticar un trastorno alimentario, el médico también podría realizar diversos análisis y exámenes para saber si tiene alguna complicación relacionada con su trastorno alimentario. Entre estos análisis se destacan los siguientes:
Análisis de laboratorio - Algunos efectos físicos secundarios y algunas complicaciones que son consecuencia de un trastorno alimentario se detectan fácilmente con un análisis de sangre. Con estos análisis se determinan la cantidad de células sanguíneas y el nivel de electrolitos, así como el funcionamiento de hígado, tiroides y riñones.
Estudios del corazón - Un trastorno alimentario puede afectar el corazón. Su médico podría ordenar una radiografía de tórax o un electrocardiograma para ver si el músculo cardíaco ha sido dañado como consecuencia del trastorno alimentario.
Si usted cumple con los criterios de diagnóstico de un trastorno alimentario, su médico primero tratará las complicaciones que pudiera tener por el trastorno alimentario. También lo enviará a un nutricionista y a un profesional de la salud mental para atender los síntomas específicos y ayudarle así a superar el trastorno alimentario.








